Las precuelas de "Dune" (1era parte)


La saga "Dune", de Frank Herbert, se ha ganado un puesto de privilegio entre los aficionados a la CF. Sin olvidarnos de que ha ganado el Hugo y el Nébula, los dos mayores galardones en el campo de la CF.
Y no es raro que así sea, porque la historia, muy bien escrita, está edificada con materiales narrativos de primer orden.
Veamos: siglos antes de empezar la acción de la primera novela, las inteligencias artificiales someten a la humanidad a una férrea e implacable “dictadura informática”. La "Jihad butleriana" logra derrotarlas pero, a partir de ahí, la humanidad se autoimpone la no construcción de nuevas inteligencias artificiales. A partir de esa premisa, en un Universo conocido de más de un millón de planetas, amén de la Casa Imperial (cuya longevidad se debe al consumo de la especie llamada “melange”), se consolidan como poderes en la Galaxia los Mentats, unos auténticos ordenadores humanos; las "brujas" Bene Gesserit, manipuladoras, con grandes poderes síquicos; la Cofradía (cuyos Navegantes, seres humanos alterados por el uso de la "melange", son capaces de "plegar el espacio-tiempo para permitir los vuelos espaciales), los tleilaxu, manipuladores genéticos...
Todos ellos, de una u otra forma, dependen de la melange, la codiciada especie del planeta Arrakis.
En ese marco, Dune (como llaman ese planeta sus aborígenes) es casi totalmente  desértico, habitado por los Fremen, nómadas capaces de vivir casi sin agua. Y los únicos capaces de dominar a los gigantescos gusanos que viven en las arenas de sus desiertos, que contienen grandes cantidades de melange. Ahí nace Paul Atreides, el "Kwizatz Haderach", un versión masculina de las Bene Gesserit, esperado desde hace siglos por ellas y por los fremen, y protagoniza una rebelión político-religiosa que conmociona la galaxia...
Ahora, claro, tenía que venir la precuela, escrita por el hijo de Herbert, Brian. y por otro escritor consagrado como es Kevin J. Anderson.
Para empezar, en "La Casa Atreides", nos cuentan las maquinaciones del Emperador Shaddam Corrino para asesinar a  su padre, el emperador. Y las intrigas Bene Gesserit para lograr que Vladimir Harkonnen, un "super villano", de clara orientación homosexual, deje embarazada a la Reverenda Madre Mohiam para concebir a Jessica, una Bene Gesserit, que será la madre de Paul Atreides, el Kwisatz Haderach.
La segunda parte de la obra, "La Casa Harkonnen" está dedicada fundamentalmente a contarnos la juventud y, sobretodo, la formación de Leto Atreides, la de su mujer Jessica y la del mentat Duncan Idaho (que serán personajes fundamental en la obra original).
Por último, en la 'Casa Corrino", nos cuentan las veinte mil maniobras y canalladas del Emperador Shaddam para aumentar aún más su poder haciéndose con el control total de la producción de melange.
Confieso que, al terminar de leer las tres partes de esta primera precuela, he quedado con la impresión de que eran absolutamente imprescindibles, una parte del plan original de la obra.
Muy pronto leeré la segunda precuela, que narra la historia de la Jihad Butleriana. Ya te contaré.